Andrés tiene cita con el otorrino. Le tienen que mirar las anginas, porque le dan muchos problemas y tiene bastantes infecciones.
Está un poco nervioso por ello, pero cuando entra y vé que es un chico joven y que no le hace daño empieza a coger confianza.
Le dicen que tiene que hace una audiometría. Le llevan a una cabina, le ponen unos cascos y le dan un micrófono. Tiene que repetir lo que le vayan diciendo, pero antes de que empiece la prueba se oye un pequeño clic, la enfermera le dice a la madre:
_Por favor, mire el micrófono que me parece que su hijo lo apagó
_Pero Andrés no toques eso, lo has apagado
_Que no, mamá, lo que pasa es que trae no y yo lo puse en el otro lado para que funcione.
_¿Qué dices? No trae no
_Que sí, mami, mira
La madre mira y lo único que ve es que el micrófono está en off, lo que él pensaba que era no era en realidad on.
Sale de hacer la audiometría y le lleva el resultado al doctor, por el camino le dice a su madre:
_ ¿cómo se llama el médico?
_No lo sé, hijo
Cuando el niño llega a la puerta de la consulta dice a gritos:
_¡¡Otorrino!! Ya tengo el examen, he aprobado con nota; que fue lo que le había dicho la enfermera anteriormente.
Entró y cuando salió fueron a pedir cita para otro día. Andrés le dice a la chica que estaba allí que quiere los sellos que ella tiene. Muy amable, le da un papel, y le pregunta para que quiere tanto sello, cuando lo tiene todo sellado, dice a voz en grito:
_¡¡Me lo he pasado tan bien con el otorrino, que necesito algo para recordar este momento!!.
Con la consiguiente carcajada de todos los que estaban esperando para que les dieran su cita.
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