_ ¿Cuándo nos deja de funcionar el corazón qué pasa?, le pregunta un día Andrés a su madre, así sin venir a cuento.
_ Pues que, el corazón deja de bombear, la sangre deja de pasar por las arterias y te puedes morir.
_ ¿Y si no funcionan los riñones?
_ Los riñones son dos, si no te funciona uno y el otro sí, puedes vivir perfectamente. Si no te funciona ninguno puedes vivir, pero yendo al hospital cada dos días para que te limpien la sangre. Te la pasan por una máquina que es parecida a una lavadora, que la lava y la vuelven a meter en tu cuerpo y así aguanta otros dos días. Durante toda la vida hay que hacer esto a no ser que te pongan un riñón nuevo.
_ ¿Y quién los fabrica?
_ Los riñones se sacan de los muertos que son donantes y se los ponen a la gente que los necesita, pero tienen que esperar turno porque hay aún poca gente que dona órganos y mucha que los necesita.
_ Pues yo creo que estarán podres y a mí no me gustaría que me pusieran uno, porque los muertos están enfermos o algo si no, no estarían muertos.
Su madre es donante y piensa, claro hijo, pero en caso de que algún día lo necesites, aunque estén un poco pachuchos, prefiero eso a no verte más.
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