Cuando Andres era un bebé su madre le cantaba siempre la misma canción, mi pequeño tesoro de presuntos implicados. Ahora ya no puede cantársela porque el niño se pone a llorar en cuanto la escucha, y no porque su madre cante fatal o porque no le guste, no es eso, es tan emocional que llora porque la letra de la canción le remueve algo por dentro
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