Andrés está emocionado dibujando, es una cosa muy rara en él.
Es un niño al que le encanta ver la televisión, jugar con sus consolas y el ordenador, pero para que dibuje o pinte, escriba o intente leer hay que estar sienpre con él y "obligarle", es muy vago en sus tareas del colegio.
Por eso, aunque ya casi es la hora de comer su madre le deja tranquilo para que termine lo que está haciendo, pero se retrasa y llega el abuelo del pequeño.
Al entrar, ve que Andrés está con su tarea y le dice:
_ Vamos Andrés, que se hace tarde y hay que sentarse a la mesa.
Andrés le mira fijamente y le responde sin siquiera pestañear:
_ Vaya, déjame tranquilo, por favor, cuando estoy haciendo arte no me apetece nada y menos comer
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¿qué te ha parecido esta historia? ¿cuál te gusta más?