jueves, 6 de diciembre de 2012

REDACCION

Cuando a un escritor le proponen escribir un libro, me imagino que debe de sentirse concentrado, elegir las palabras cuidadosamente, elaborar un "plan" para que la historia salga más o menos creíble debe de constituir un buen esfuerzo. A Andrés las palabras le salen bien, siempre se arregla para llegar al punto que quiere, no le hace falta elaborar planes, o puede que sí y los demás no nos damos cuenta. Hoy tenía que hacer una pequeña redacción que incluía las palabras: dromedario, almendras, ladrillo, adornos y cocodrilo. En las cuatro primeras se podría adivinar la Navidad, chimeneas de ladrillo, dromedarios con regalos, árboles adornados y ricas almendras en los turrones. Hay una quinta, cocodrilo, ahí tenemos el punto de referencia de Andrés para la redacción. A continuación tanscribiré el precioso cuento de Navidad de Andrés.EL COCODRILO MARINO:Era un soleado día de invierno, en las playas del Cantábrico. Allí estaba yo tomando el sol, cuando un grupo de tiburones blancos me atacaron, yo subí por un río, que había al lado de la playa. Por allí ví a un dromedario que comía almendras al lado de una casa de ladrillo, que tenía un árbol con adornos de Navidad. Seguí río arriba, miré hacia atrás y ví a quince tiburones blancos que me seguían. ¡Le eché valor!¡Me tiré contra ellos!¡¡¡Y A LUCHAR!!!¡Pin!¡Pan!¡¡TOMA ESTA!!¡Fis!¡Fas!¡¡ÑAC!!¡¡CRUNCH!!Así fue como este cocodrilo marino se hizo famoso en todo el mundo acuático.Continuará...PROXIMAMENTE EN CINES. Fin de la historia.

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