martes, 31 de mayo de 2011

PERDIDA TRAUMATICA DE DIENTE

La madre de Andrés está esperando a que llegue su hijo, son las 5'15 de la tarde y el niño está a punto de aparecer por la puerta con su padre. Los martes como hoy, vuelve al colegio después de comer, tiene clase de ajedrez, no es que sepa jugar, pero es una manera de conocer las piezas y los movimientos, se lo van enseñando poquito a poco y así no se cansa de la actividad. Mientras, escribe en su ordenador. Ya está aquí, le prometió que jugaría con él a un juego que tienen a medias en el portátil, así que deja lo que está haciendo y cierra los programas abiertos para cuando él se siente a su lado. _Mami, le grita en cuanto la ve, se me cayó un diente _Pero si no se te movía mucho cariño. _No, ese no, otro que no se me movía nada _¿Y como es que se te cayó? El padre hace un gesto por detrás y le dice a la madre: _Que te cuente, que te cuente la que armó... _Me colgué de una canasta de baloncesto, y me caí _¿Y eso que tiene que ver con el diente?¿Te diste con la boca en el suelo? _No, es que me colgué, y cuando estaba colgado mordí la red, entonces me llamaron y me solté, pero no me acordé de que había mordido la red, se me enganchó el diente y me lo arranqué de cuajo al caer. El padre saca del bolsillo un diente, con la raíz incluida, y el niño muestra un hueco enorme en la parte superior. ¡Qué dolor! _Si ves como sangraba mami...pero no te preocupes porque para no desangrarme me tragué toda la sangre y no me pasó nada.

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